divendres, 21 de desembre del 2012

Que ninguén pense que se facía de calquera xeito...!


«Non é certo que o Derrame Rock costase 240.000 euros, eran 18.000 máis IVA en tres pagos, como se pode comprobar e como establecen as plicas que se fixeron para o contrato, que está aí para consultar; porque que ninguén pense que se facía de calquera xeito». Así de rotunda desmentía ayer la exteniente alcalde del Concello de Ourense, Isabel Pérez a Ana Garrido, su sucesora como responsable del área de Cultura.

A la exconcejala, que propició la llegada del festival a la ciudad, le extrañan algunos argumentos dados por su sustituta «porque calquera que saiba algo de contratación cultural sabe que os contratos cos grupos hai que facelos con tempo, e por iso, para un festival desta magnitude, ou para outro tipo de espectáculos de certo nivel, tes que empezar a cerrar compromisos un ano antes». Para Isabel Pérez es lógico que la organización del Derrame empezase con esos preparativos.

Pérez tampoco comparte la filosofía de la nueva concejala en cuanto a alejar el evento del casco urbano. Recuerda que ella siempre defendió que el dinero de Cultura no debe ser una limosna sino «unha inversión que revirta en dinamismo económico para a cidade, que teña retorno». Tampoco entiende el ofrecimiento del Concello de limitar la financiación a grupos locales pero hacerse cargo de las dotaciones e infraestructuras del festival.

«Ese ofrecemento é unha barbaridade, porque as infraestruturas para un festival con grupos deste nivel van custar máis dos 180.000 euros da subvención», señala Pérez. Opina que si al final se hace un festival de grupos ourensanos «é de ilusos crer que un concerto de grupos locais vai atraer as 20.000 persoas que viñan ao Derrame». Pérez recomienda que se revise el estudio económico de la Universidad o los datos de hoteles, asociación de hosteleros y comerciantes en ediciones anteriores.

La exconcejala asegura que además el coste real del evento de este año sería menor ya que el compromiso de la organización era prestar palcos y otras instalaciones «ademais de algún concerto para as festas de Ourense, que supón un aforro ao concello».>